ADELANTOS EN EL TRATAMIENTO DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
La hipertensión arterial es una enfermedad que habitualmente no produce síntomas (solo cefaleas o aturdimiento), sin embargo es una de las principales causas de infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca e enfermedad renal crónica, condiciones que pueden llevar a la muerte o dejar como secuela una severa incapacidad.
En la hipertensión esencial existe un factor importante denominado sistema nervioso simpático, que actúa directamente sobre el riñón (de importante rol en la regulación de la presión arterial), y en una interacción recíproca con el cerebro y de este al corazón y a los vasos sanguíneos, favorece al aumento de la presión o a un difícil o incontrolable manejo terapéutico
En los pacientes con hipertensión arterial resistente al tratamiento farmacológico se logra reducir la presión arterial con un novedoso procedimiento por cateterismo.
La técnica denominada “denervación de las arterias renales”, consiste en un procedimiento mínimamente invasivo mediante la introducción de un dispositivo por cateterismo en las arterias renales bloqueando los estímulos nerviosos simpáticos que regulan las funciones destinadas al control de la presión manteniendo niveles inadecuados.
La intervención que es realizada por cardioangiólogos intervencionistas bajo anestesía local, consiste en introducir un catéter en la arteria renal y a través del mismo el dispositivo que produce una denervación precisa en una internación de sólo 24 hs. No se observan cambios inmediatos en la presión arterial, y la efectividad y eficacia se demuestran progresivamente en un período de 3 a 6 meses del procedimiento.
En nuestra Institución el Servicio de Cardiología ha creado un departamento específico de consulta y aplicación de la técnica.
FUENTE: Dr. Alberto Horacio Sampaolesi , Jefe Servicio de Cardiología.
VACUNAS ANTIVIRALES
Las vacunas constituyen sin lugar a dudas un pilar fundamental de la medicina preventiva, consideradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una actividad de gran efectividad en la Salud Pública, ya que ha permitido una disminución importante en la mortalidad infantil y preescolar.
El Programa Nacional de Inmunizaciones tiene como objetivo principal lograr disminuir la morbi-mortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles, mediante la vacunación sostenida de los niños que nacen anualmente, así como las cohortes sucesivas hasta la edad de seis años, y luego cada diez años. Este programa propone lograr coberturas nacionales de inmunización iguales o superiores al 95%, con el fin de sostener el nivel inmunitario de la población susceptible y eliminar o erradicar aquellas de reservorio únicamente humano. Actualmente las vacunas contra enfermedades virales incluidas en calendario oficial son: sarampión, rubeola, parotiditis, poliomielitis, hepatitis A, hepatitis B, papiloma virus humano (HPV), Influenza y Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA). La vacuna induce una respuesta inmunológica similar a la de la infección natural y su eficacia protectora es del 90-95%. La vacunación es la herramienta de mayor control e impacto para el control, prevención y posterior erradicación de enfermedades inmunoprevenibles.
Las personas que trabajan en el sector salud están habitualmente expuestas a agentes infecciosos. La disminución del riesgo de adquirir
enfermedades infectocontagiosas se basa en tres pilares:
• Lavado de manos.
• Institución rápida de medidas apropiadas en pacientes que padecen enfermedades infectocontagiosas.
• Inmunización adecuada.
La prevención adecuada contra las enfermedades inmunoprevenibles es importante porque protege al personal de la adquisición de enfermedades, muchas de las cuales poseen complicaciones serias en el adulto y evita que el personal actúe como fuente de propagación de agentes infecciosos entre los pacientes. Es así que todo el personal que se desempeña en el sector salud, debe estar adecuadamente inmunizado para las enfermedades inmunoprevenibles. Por lo tanto las vacunas indicadas para el personal de la salud son la doble bacteriana (difteria y tétanos dT), hepatitis B, Hepatitis A, triple viral (sarampión, rubeola y parotiditis), varicela y antigripal.
Desde el servicio de Virologia se ofrece la detección en sangre de los anticuerpos específicos contra los componentes de cada uno de los antígenos virales a los fines de verificar si el individuo esta inmunizado o protegido contra los agentes virales a los que fue enfrentado en la vacunación.
FUENTE: Dra. María Beatriz Isa, Laboratorio de Microbiología