RECOMENDACIONES SOBRE EL USO DE REPELENTES EN LA INFANCIA

Los repelentes son sustancias químicas que ofrecen protección contra las picaduras de insectos y, aunque no los matan, los mantienen alejados de la zona en la cual son aplicados. Se elaboran con base a dos diferentes principios activos: aceite de citronella y DEET (dietil toluamida).

Existen diferentes presentaciones: lociones, cremas, vaporizadores, roll-on, stickgel o toallitas impregnadas. Desde el Servicio de Dermatología Pediátrica, se recomiendan fundamentalmente las presentaciones en crema. Se deben aplicar en las zonas expuestas del cuerpo y la duración de la protección depende de la concentración del componente activo (DEET). Por ejemplo, un repelente con 7% de DEET, tendrá efecto por hasta dos horas. Tanto la Academia Americana de Pediatría como a Asociación Argentina de Pediatría, recomiendan que el porcentaje de concentración no supere el 30%.

USO DE REPELENTES EN NIÑOS DE FORMA EFICIENTE Y SEGURA

- No se recomienda el uso de repelente en menores de dos meses.
- No permitir que los niños pequeños se apliquen ellos mismos el repelente.
- El adulto debe aplicar el repelente en sus propias manos y luego extenderlo sobre la piel del niño, evitando los ojos y boca.
- Aplicar el repelente solo a la piel y/o ropa expuestas. No colocar por debajo de la ropa.
- No aplicar el repelente en las manos de los niños ya que estos llevan sus manos a la boca.
- No colocar repelente en heridas ni piel irritada.
- Primero se debe colocar el protector solar y luego el repelente.
- No utilizar repelentes asociados a protectores solares en una misma formulación, ya que puede hacer que el factor de protección solar sea menos eficaz. Además, el protector solar requiere ser reaplicado cada dos o tres horas, y al volver a colocar el producto combinado, se puede producir toxicidad por el repelente.

OTRAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE PICADURAS EN NIÑOS

- Utilizar métodos de barrera como como tules o redecillas protectoras para cubrir  las cunas y cochecitos.
- A fin de cubrir las zonas expuestas, utilizar vestimenta de manga larga y pantalones (de color claro) siempre que el niño se encuentre al aire libre.
- Se desaconseja el uso de pulseras repelentes, ya que tienen una eficiencia limitada en cuanto al área de protección.
- Proteger los ambientes del hogar con mosquiteros en ventanas y puertas externas
- Utilizar repelente de insectos ambiental, ya sea en pastilla o líquido, pero siempre teniendo la precaución de que se coloque a no menos de 1,5 metros de donde se encuentra el bebé.