HEPATITIS VIRALES: LA IMPORTANCIA DE DETECTARLAS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) designó el 28 de julio “Día Mundial de las Hepatitis” en reconocimiento de la importancia que las Hepatitis Virales tienen para la Salud Pública. La fecha fue elegida en conmemoración del nacimiento del Premio Nobel, Dr. Samuel Blumberg, quien descubrió el virus de la Hepatitis B en 1964.

El Día Mundial de las Hepatitis tiene como objetivo fomentar la toma de conciencia de estas y sus consecuencias, así como la difusión de conocimientos sobre ellas.

La OMS se propuso eliminar la hepatitis como un riesgo de Salud Pública hacia el año 2030, lo cual puede concretarse si los países están mejor equipados y tienen la posibilidad de responder a la necesidad de “conocer la hepatitis” y “actuar ahora”.

Las principales medidas consisten en ampliar los programas de vacunación contra la Hepatitis B, mejorar la seguridad de las inyecciones, transfusiones e intervenciones quirúrgicas, ampliar los servicios de “reducción de daños” para los consumidores de drogas por vía parenteral, y aumentar el acceso al diagnóstico y tratamiento de las Hepatitis B y C. La expansión del tratamiento para las Hepatitis B y C permitirá hacia el año 2030, salvar 7 millones de vidas, con el beneficio económico consecuente

Las hepatitis virales son un grupo de enfermedades infecciosas conocidas como hepatitis A, B, C, D y E, afectan a millones de personas en el mundo y causan enfermedad del hígado, tanto aguda (corto plazo) como crónica (largo plazo). Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran una cantidad estimada de 257 millones de personas que tienen hepatitis B crónica y 71 millones de personas con hepatitis C crónica en todo el mundo. La hepatitis viral causa más de un millón de muertes cada año.

¿Cómo se trasmiten?

La hepatitis A y E se transmiten por el contacto con agua, alimentos u objetos contaminados con materia fecal. La vía principal de transmisión de las hepatitis B, C y D es la sangre y otros fluidos corporales infectados; de la madre al bebé en el momento del parto y también a través del contacto sexual sin protección.

¿Cómo detectarlas?

Las hepatitis B y C son silenciosas, en muchos casos quienes tienen la infección no presentan síntomas, no conocen su situación y por lo tanto transmiten la infección a otras personas.

La única forma de detectar las hepatitis es mediante un análisis de sangre. Una persona que desconoce estar infectada, a lo largo de décadas puede desarrollar lentamente la enfermedad hepática. Por ello, es fundamental acceder al diagnóstico certero y oportuno

¿Cómo se las puede prevenir?

Tanto la hepatitis A como la hepatitis B tienen vacuna y es garantizada por el Estado a través de su inclusión en el Calendario Nacional de Vacunación. La vacuna contra la Hepatitis A se da al primer año de vida. La vacunación para la hepatitis B es de 3 dosis, es universal, no tiene contraindicaciones y está disponible en hospitales y centros de salud de todo el país.

Aun no existe una vacuna contra la hepatitis C pero puede prevenirse no compartiendo agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, exigiendo el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes, y usando preservativo en todas las relaciones sexuales.