GARANTIZAR SANGRE SEGURA ES UN DESAFÍO DE TODOS

Hoy se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre. El lema que la OMS dispuso para este año es: “Sangre segura para todos”. Actualmente, por no cumplir los parámetros de seguridad, se descarta el 2% de la sangre donada. Esta cifra, gracias al aumento de donantes voluntarios y no remunerados, ha disminuido en el último tiempo. La donación contribuye a salvar vidas y se utiliza principalmente en apoyo de cirugías cardiovasculares, trasplantes, traumatismos masivos, tratamiento de  neoplasias  y enfermedades sanguíneas.

Para conocer más sobre el lema, dialogamos con el Dr. Raúl Puccio, jefe del Servicio de Hemoterapia, quien sostuvo que se considera sangre insegura a aquella que puede transmitir algún tipo de enfermedad infecciosa. Nuestra institución trabaja con la Fundación Banco Central de Sangre, recientemente acreditada por ITAES, la cual se encarga de la selección de donantes y del proceso de extracción. El profesional reconoció la importancia del control de las tres etapas que, si se cumplen, aseguran los estándares de donación:

Dichas etapas son:

Predonación: la selección del donante es de suma importancia. En nuestro país, la donación solo puede ser voluntaria y no remunerada, lo que permite obtener un suministro más fiable de sangre no contaminada.

En esta etapa es fundamental la instancia de entrevista en la cual el profesional de salud le explica al posible donante cuáles son las causas de autoexclusión, se realiza el examen médico profesional y, finalmente, se determina si está apto para donar. El profesional subrayó la importancia de un interrogatorio confidencial que le permita autoexcluirse a la persona que tiene o ha tenido dudas sobre la seguridad de su sangre.

Donación: es el proceso de extracción en sí y su análisis. La sangre que se obtiene es procesada con técnicas y aparatología de última generación, lo que permite descartar cualquier enfermedad y acortar los periodos ventana de las enfermedades virales. Por ejemplo, anteriormente, si una persona era portadora de HIV, el período ventana, es decir, el lapso durante el cual el virus no se detectaba, era de 40 días; hoy, es de quince.

Transfusión: cuando el médico tratante solicita transfusión, se realiza un procesamiento de la sangre del paciente y de la sangre donada para detectar posibles incompatibilidades. En nuestra institución, se realizan pruebas cruzadas para determinar la viabilidad de la transfusión, las cuales están a cargo de dos médicos y cuatro técnicos especialistas en medicina transfusional. Además, para garantizar la seguridad de la sangre, la Clínica Universitaria Reina Fabiola (CURF) cuenta con heladeras y freezer exclusivos para hemoderivados, lo que permite garantizar su conservación. Además, posee un sistema de alarma y control de temperatura. Con estos protocolos y aparatología, cumplimos con todos los requisitos del Departamento Provincial de Sangre y con la reglamentación de la Ley de Sangre Nacional.

Este proceso es fundamental para obtener una sangre segura. El proceso de autoexclusión debe estar disponible para el donante, aun cuando ya se realizó la extracción.

El profesional de la CURF, agregó que todos los días se descubren enfermedades nuevas que podrían transmitirse por la sangre, sin embargo, los controles mantienen un alto nivel de seguridad. La enfermedad más común que se puede transmitir es la hepatitis.

Además, al realizar transfusiones, pueden presentarse reacciones alérgicas leves, como por ejemplo, urticaria, purito o picazón, sin embargo, esto no tiene que ver con la seguridad de la sangre.

Seguridad para el donante

Si se cumple con las condiciones como peso, tensión arterial, niveles de hemoglobina, la donación no representa ningún riesgo para el donante. La extracción es entre 300 y 400 ml cúbicos, lo que representa menos del 10% de la volemia de una persona normal. La frecuencia con la que se puede donar sangre, según aseguró el profesional, es de tres meses, ya que el cuerpo la recupera en una semana. Para finalizar, Puccio, reflexionó: “El desafío es lograr un caudal de donación voluntaria que ayude a garantizar que la sangre espere al paciente y no el paciente a la sangre”.

En definitiva, para garantizar sangre segura, se requiere compromiso de la comunidad en general con donaciones voluntarias y del donante, quien debe ser sincero en las entrevistas, y exhaustividad en el control por parte de los profesionales de la salud que intervienen en su análisis, conservación y transfusión.

Si desea donar sangre, puede dirigirse de lunes a viernes de 7:30 a 12:30 a la Fundación Banco Central de Sangre, ubicada en Caseros 1576 (B° Alberdi). Para conocer los requisitos de donación, comunicarse al 351-4807373/4882121