SERVICIO DE ALERGIA E INMUNOLOGÍA

Hoy 7 de mayo se celebra el Día Mundial del Asma. La conmemoración ha sido instituida por la Iniciativa Global del Asma (GINA), desde hace dos décadas, con el objetivo de informar y concientizar a la población y a los profesionales de la salud de todo el mundo acerca de las características y el impacto social y sanitario de esta enfermedad tan frecuente.

El asma es una enfermedad crónica caracterizada por inflamación de los bronquios que se expresa con síntomas como tos, disnea (falta de aire) y sibilancias (silbido a la auscultación del tórax) de gravedad variable, que pueden ceder espontáneamente o con tratamiento adecuado. Su origen es multifactorial, por irritantes químicos, cambios de temperatura, virus, ejercicio físico, medicamentos, compuestos del ambiente laboral, factores emocionales y alérgenos (sustancias que generan alergia). Más de la mitad de los pacientes con asma están sensibilizados a algún alérgeno del medio ambiente, principalmente ácaros, mascotas, hongos, cucarachas y pólenes.

Por su característica de enfermedad crónica, tiene un elevado impacto económico y social puesto que genera una afectación negativa sobre la calidad de vida, la asistencia escolar y laboral, el sueño nocturno y las actividades diarias de las personas.

Se estima que 235 millones de personas en el mundo padecen asma. Un reciente relevamiento del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, en conjunto con expertos en el tema, ha determinado que la prevalencia de asma en adultos entre los 20 y 44 años es de 9,5%. En la infancia y adolescencia esa cifra puede llegar al 13,6%.

Desde el 2007, el lema de la campaña es "puedes controlar tu asma". El objetivo es estimular a los pacientes a tomar parte activa en el control de su enfermedad. Este año, la Iniciativa Global para el Asma (GINA por su nombre en inglés) utiliza la palabra STOP, en el cual cada letra brinda claves para frenar y controlar el asma.

Síntomas que hay que valorar

Testar la respuesta que se obtiene con la medicación y medidas ambientales

Observar y evaluar al paciente de forma continuada 

Proceder a ajustar el tratamiento y las medidas de control ambiental

 

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos, su recurrencia y en la demostración de obstrucción bronquial reversible por espirometría. La detección de alergia se logra mediante pruebas cutáneas de sencilla realización.

El tratamiento se sustenta en cuatro pilares: a) el control ambiental de irritantes y alérgenos, b) la farmacoterapia (especialmente con esteroides inhalatorios); c) vacunas específicas para la alergia en su modalidad inyectable o sublingual (en caso de demostrar un origen alérgico) y d) la educación del paciente y su familia para favorecer la aceptación y el cumplimiento de las indicaciones médicas con la finalidad llevar una vida plena y sin limitaciones.

El inadecuado control de la enfermedad contribuye a reducir la productividad de las personas, su calidad de vida y un consecuente aumento de la morbilidad e incluso, de la mortalidad. Los factores que pueden contribuir al no control del asma son errores de diagnósticos, falta de cumplimiento de los tratamientos, el desconocimiento de las técnicas inhalatorias, la falta de acceso a la medicación, la existencia de enfermedades asociadas y la gravedad intrínseca del asma. Un alto porcentaje de pacientes con asma no tiene controlada su enfermedad, lo que implica un gran desafío en el sector de la salud.