Servicio de Nutrición

Nuestro equipo de nutrición se encuentra comprometido con la comunidad y el cuidado de la salud, por ello comparte algunas sugerencias para tener en cuenta en épocas de calor intenso.
Con la llegada del verano y de las altas temperaturas, es de vital importancia que estemos informados sobre los cuidados necesarios para disfrutar la temporada de un modo saludable y seguro.

Durante la estación de verano aumentan las probabilidades de padecer deshidratación y algunas enfermedades, especialmente los bebés, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, debido a que son más propensas a sufrir cuadros como intoxicaciones o diarreas.

Para evitar estos episodios es recomendable llevar una alimentación y vida saludable, podemos lograrlo teniendo en cuenta algunos factores importantes:

  • Ingerir al menos 2 litros de líquidos por día (agua con o sin gas, jugos y licuados naturales de frutas y verduras) principalmente después del ejercicio físico o exposición al sol. La sed se presenta cuando ya existe cierto grado de deshidratación, por lo cual es indispensable anticiparse a esa sensación.
  • Evitar los alimentos de altas temperaturas y contenido en grasas y sodio, ya que suelen sobrecargar el trabajo digestivo.
  • Consumir leche y yogures frescos, siempre conservados en la heladera, no cortando con la cadena de frío.
  • Reducir el consumo de bebidas alcohólicas y cafeína e infusiones muy calientes.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras de estación, son más económicas y poseen un mayor aporte de vitaminas, minerales, fibra y agua.
  • Realizar actividad física.
  • Dormir bien.

Para los bebés y niños pequeños las sugerencias se amplían:

  • Bebé: Hasta los seis meses, el agua que necesita el niño solamente debe ser aportada con la lactancia materna o con la fórmula láctea que esté consumiendo. En estaciones de calor es importante darles el pecho con mayor frecuencia.
  • A partir de los seis meses, cuando comienzan a incorporarse otros alimentos distintos a la leche materna, el niño debe comenzar a incorporarla como “bebida independiente”.
  • No esperar que los niños pidan agua, sino ofrecerles líquidos de manera permanente, especialmente agua fresca,  jugos naturales de frutas o yogur. Evitar las bebidas azucaradas.

Manipulación de alimentos

A mayor temperatura, los microorganismos se multiplican con mayor velocidad por tal motivo para realizar un consumo seguro de alimentos es fundamental una correcta manipulación.
Compartimos algunos puntos a tener en cuenta:

  • Habituarse al lavado de manos antes de manipular los alimentos.
  • Mantener la cadena de frío resulta fundamental a la hora de garantizar la seguridad alimentaria. Transporte los alimentos de manera que se encuentren refrigerados y protegidos del sol.
  • Los alimentos no deben permanecer fuera de la heladera por más de una hora antes de ser consumidos. Entre los alimentos que mayor riesgo presentan, y a los que debemos prestar especial atención se encuentran las carnes, pescado crudo o mal cocido, huevos crudos (mayonesa casera), los mariscos y los fiambres.
  • Elija alimentos que soporten mejor las condiciones a temperatura ambiente (frutas, verduras, secos).
  • No compre alimentos preparados que se exhiban a temperatura ambiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Equipo de Nutrición